El "casco de Dios"
…las tormentas solares y los campos magnéticos por Alan Brain
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Tormentas solares
de elevada magnitud, como las de los próximos años,
podrían producir
en nosotros los mismos efectos que el "Casco
de Dios" del Dr. Persinger.
(Foto por Science
Channel)
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Las teorías del científico alemán Dieter
Broers sostienen que las alteraciones en los campos magnéticos
producidas por las tormentas solares podrían afectar nuestros cerebros
provocándonos alucinaciones y experiencias místicas.
Aunque Dieter Broers es el primero en plantear esta
hipótesis, no es el primero en explorar las relaciones entre los campos
magnéticos y nuestras neuronas.
En los años ochenta, el Dr. Michael Persinger, un neuropsicólogo de la Universidad Laurentian de Canadá, se hizo conocido gracias a su "Casco de Dios", un aparato que utiliza campos magnéticos para producir experiencias místicas de todo tipo.
Tomando en cuenta que las tormentas solares afectan el campo magnético de la Tierra provocando tormentas geomagnéticas, merece la pena revisitar los experimentos del Dr. Persinger y su "Casco de Dios". Si entendemos los efectos de los campos magnéticos producidos por el "Casco de Dios" en el cerebro humano, tendremos una idea más clara de lo que nos podrían deparar las tormentas solares de los próximos meses o años.
Las tormentas solares y nuestra idea de Dios
En 1983, Michael Persinger se encontraba realizando
una investigación para comprender la parte del cerebro que provoca ese estado
máximo de creatividad previo a un descubrimiento científico o composición
artística.
En ese momento de "iluminación creativa" los
lóbulos temporales de nuestros cerebros se comportan como si estuviéramos
sufriendo un ataque de epilepsia. Estos lóbulos provocan una tormenta eléctrica
cerebral, pero sin producirnos convulsiones.
Persinger pensó que excitando esas partes del cerebro
humano con campos magnéticos, especialmente programados para imitar un ataque
epiléptico, podría recrear los estados de creatividad y analizarlos.
El resultado de su experimento no fue lo que esperaba,
la mayoría de los sujetos no declararon haber tenido una experiencia creativa o
inspiradora, sino más bien mística o religiosa.
Para llevar a cabo los experimentos, Michael Persinger
modificó un casco de motociclista amarillo colocando en su interior pequeños
dispositivos que emiten campos electromagnéticos de muy baja intensidad. El
experimento consistía en invitar a un voluntario, de buena salud física y
mental, a un ejercicio de relajación.
Se le pedía que entrase a un cuarto especialmente
aislado acústicamente, que se sentara en una silla, que se pusiera el casco de
motociclista amarillo, y que se relajara. Cuando el sujeto se encontraba
sentado y con el casco puesto, uno de los ayudantes del Dr. Persinger cerraba
la puerta y el sujeto quedaba solo en el cuarto.
Michael Persinger, desde el cuarto adyacente, enviaba
campos electromagnéticos de baja intensidad, a través del casco, hacia el
cerebro del sujeto. Después de cada sesión, los voluntarios contaban lo que
habían experimentado.
- Una
mujer creyó que su madre se materializó en frente de ella, otra sintió una
presencia tan poderosa y tan benevolente que lloró cuando la presencia se
desvaneció.
- Un periodista británico entendió que siempre
había sido un monje tibetano.
- Una psicóloga sintió que alguien tocaba su
pierna, la distorsionaba, y la jalaba hacia la pared.
- Muchas personas declararon haber sentido la
presencia de una entidad divina.
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Según Persinger, el 1% de los casi mil sujetos que usaron el casco vieron a Dios y más del 80%, "experimentaron o sintieron una presencia, la sensación de que alguien estaba de pie a su lado, la sensación de que hay algo más que lo que percibimos, la sensación de que existen infinitas posibilidades."
Aquí un fragmento del diálogo sostenido entre el Dr.
Persinger y una voluntaria, durante un experimento registrado para un
documental del canal de televisión Science Channel.
Dr.
Persinger : …¿sentiste la presencia de algo?
Voluntaria: Sí, hay unas cosas alrededor de mí.
Dr. Persinger: ¿puedes describirlas?
Voluntaria: No, sólo son cuerpos sin nada…están…están ahí relajados.
Dr. Persinger: ¿Cuántos son los que están ahí relajados?
Voluntaria: Ummm… (comienza a contar apuntado al aire con el dedo)
Dr. Persinger: ¿puedes describirlas?
Voluntaria: No, sólo son cuerpos sin nada…están…están ahí relajados.
Dr. Persinger: ¿Cuántos son los que están ahí relajados?
Voluntaria: Ummm… (comienza a contar apuntado al aire con el dedo)
Después de haber excitado las neuronas de casi mil personas, Persinger
concluyó que una gran parte de los sujetos que se pusieron el "Casco de
Dios" calificaron la extraña presencia con el nombre que su cultura les
inspiró: Jesús, la Virgen María, Mahoma o
el Espíritu Santo.
Algunos voluntarios simplemente identificaron la
presencia con algún antepasado familiar. Mientras que muchos voluntarios
agnósticos, aficionados del fenómeno ovni, se refirieron a su experiencia con
el casco como si fuera una típica abducción extraterrestre.
Si bien un 20% de personas no tuvo una experiencia
mística con el casco, eso no significa que no experimentaron nada extraño.
El periodista Robert Hercz nos cuenta
su experiencia.
"Sentí que, de pronto, mi cabeza se elevaba, se
expandía, y llenaba el cuarto. Es una sensación breve que te desorienta pero
que se puede disfrutar.
Pero, no es que haya comprendido el significado de la
vida. Luego Persinger me explicó que yo no era un buen sujeto para el
experimento.
Yo había venido con expectativas. Normalmente, los
sujetos sólo saben que vienen para un ejercicio de relajación, pero yo sabía
que los lóbulos temporales de mi cerebro serían estimulados con campos
magnéticos para producir experiencias inusuales.
Ese conocimiento quebró el hechizo. Si los sutiles
efectos que sentí hubieran llegado inesperadamente, quizás caminando solo en
una montaña, habrían tenido un mayor significado para mí."
Entre aquellos que han utilizado el casco y no han sentido nada
extraordinario se encuentra el famoso evolucionista y 'ateo' Richard Dawkins, quien
sintió un pequeño mareo y una sensación extraña en las piernas.
Lo cierto es que los trabajos de Persinger lo han convertido en el abanderado de un nuevo campo de estudio llamado "neuroteología". Un intento por entender la religión como una consecuencia de nuestros procesos cerebrales.
Lo cierto es que los trabajos de Persinger lo han convertido en el abanderado de un nuevo campo de estudio llamado "neuroteología". Un intento por entender la religión como una consecuencia de nuestros procesos cerebrales.
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Collage de
imagenes extraídas del documental de Science Channel
sobre el Dr. Persinger y su
casco. (Foto por Science Channel)
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En lugar de que Dios haya creado a nuestros cerebros, quizás
nuestros cerebros hayan creado a Dios.
Los campos magnéticos producidos por el casco del Dr. Persinger no son
más que estímulos, la experiencia la producimos nosotros mismos. De acuerdo con
las investigaciones de Michael Persinger, los seres humanos estamos
predispuestos para producir experiencias de este tipo. Algunas personas son
capaces de crear, por sí mismas, estos débiles y complejos campos
electromagnéticos y otras son extremadamente sensibles a los campos
electromagnéticos que nos rodean.
En la visión de Persinger, las presencias poderosas, invisibles o
divinas que dicen haber experimentado personajes como Mahoma, San Francisco de
Asís, Moisés o Pablo de Tarso no son más que creaciones de su propio cerebro.
La mayoría de experiencias religiosas tienen nuestra firma de autor.
Hasta donde sabemos, las tormentas solares producen campos magnéticos de
alta intensidad y el "Casco de Dios" produce campos magnéticos de
baja intensidad.
Por otro lado, los patrones de emisión de campos magnéticos del casco
del Dr. Persinger son muy diferentes de los patrones provocados por las
tormentas solares. Algunos investigadores argumentan que, por consiguiente, las
tormentas solares no tendrán las mismas consecuencias en nosotros que el casco
del Dr. Persinger.
Lo cierto es que es muy difícil afirmar con exactitud los efectos
que una tormenta solar de
alta intensidad podría tener en el campo magnético de la Tierra, y menos aún
los efectos que estos campos magnéticos tendrán en nosotros.
El estudio de la influencia de los campos magnéticos en el
comportamiento de los seres humanos es un campo relativamente nuevo de la
ciencia.
No existen demasiados estudios, y muchos de los que existen podrían
haber sido ocultados por organismos gubernamentales pues esta tecnología es
perfecta para ser usada como un tipo de arma experimental.
"Cuando los seres humanos son expuestos a campos electromagnéticos
no naturales los resultados son terribles. En mi búsqueda exhaustiva de
patentes encontré unas cuantas patentes de inventos que usaban los campos
electromagnéticos para fines muy distintos a los médicos.
Es decir, esas patentes eran para usar frecuencias electromagnéticas
como armas. Si ustedes piensan que estoy creando una teoría de la conspiración,
un incidente que fue reportado en los medios de comunicación los puede hacer
reflexionar.
Lo que sucedió fue que los mendigos o pordioseros que vivían en las
calles del distrito financiero de Londres empezaron a sentir ansiedad y presión
en el pecho cuando fueron expuestos a ciertos campos electromagnéticos.
Estos efectos fueron tan severos que los pordioseros se vieron obligados
a abandonar las calles."
(Dieter Broers, Revolution 2012)
Entonces, queda claro que los efectos de los campos electromagnéticos
sobre los seres humanos no han sido estudiados en detalle, y que no podemos
afirmar con seguridad que una tormenta solar no producirá en nosotros una
experiencia mística como las que produce el "Casco de Dios".
Cabe destacar que la mayoría de aparatos eléctricos que nos rodean
generan campos electromagnéticos, y que existen muchos estudios sobre sus
efectos negativos en nuestra salud.
El casco del Dr. Persinger genera campos magnéticos de una intensidad específica
que son emitidos en un patrón especialmente diseñado para crear estas
experiencias místicas.
No es el mismo tipo
de campos magnéticos que generan los televisores, lavadoras, o secadoras de
cabello. Intentar reproducir los experimentos del Dr. Persinger sin la
tecnología y el conocimiento científico adecuados para graduar la intensidad y
los patrones de emisión de estos campos magnéticos sería imprudente y podría
causar accidentes lamentables.




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