Brian Swimme "El Universo hace explícita la divinidad"
El afamado cosmólogo explica la vigencia del pensamiento de Pierre Teilhard de Chardin
Para el matemático y cosmólogo Brian Swimme, el universo es una revelación continua y radiante. Contemplarlo es un suceso místico y estático. Especialista de las dinámicas evolutivas del universo, Swimme revela en esta entrevista la enorme influencia que Pierre Teilhard de Chardin ha tenido en su propio pensamiento. Swimme analiza quién fue el personaje histórico de Teilhard, sus aportaciones más relevantes, y el significado de sus propuestas en un momento de crisis global. La síntesis de lo divino y lo material se refleja en la evolución, un proceso continuo de la materia hacia la máxima complejidad-conciencia o Punto Omega. Pero este estado no se halla sólo en el futuro, sino que influiría en nuestro presente, forzando continuamente a la materia a ser cada vez más compleja y consciente. Por Susan Bridle
Pierre Teilhard de Chardin fue un gran
pensador que influyó profundamente en su pensamiento. ¿Podría hablarnos un poco
de él –quién fue, y cuáles, según usted, fueron sus contribuciones más
significativas?
Chardin fue un jesuita francés, paleontólogo,
que vivió entre 1881 y 1955. Su hazaña más relevante fue articular el
significado de un nuevo relato de la evolución. Fue asimismo el primer gran
pensador occidental que integró completamente la evolución y su relación con lo
sagrado. Teilhard de Chardin en occidente y Sri Aurobindo en la India llegaron
a una misma visión básica: la evolución del universo es una evolución física y
también espiritual. Creo que esa es su principal contribución. Teilhard intentó
ir más allá del dualismo fundamental de lo subjetivo / objetivo, tan presente
en Occidente. Comenzó a ver el universo como un acontecimiento de energía única
que era tanto físico como espiritual. Veía el universo de una forma integral,
no sólo como una materia objetiva sino como una materia extendida merced a una
energía psíquica o espiritual.
Asimismo, a mi modo de ver, es esencial la
idea central de Teilhard y su ley de “complejidad-conciencia”. Él identificó
esta idea como una ley fundamental de la evolución. Veía que el proceso
completo es una profundización y un aumento de la complejidad de la
inteligencia o la subjetividad. Todo el movimiento del universo en su
incremento de la complejidad es además y simultáneamente un movimiento que
acaece en las profundidades de la conciencia o interioridad. Entendió todas las
cosas como un proceso físico-biológico-espiritual. Dios está presente desde el
principio, pero de una forma implícita, y el universo está cumpliendo la gran
obra de hacer explícita la divinidad.
¿Cuál fue la visión de Teilhard de la naturaleza
y del papel del ser humano en la evolución?
Consideraba que el nacimiento de una
conciencia auto-reflexiva en el ser humano era un momento crucial del proceso
terrestre. Y afirmaba que el descubrimiento de la evolución por parte de los
humanos representa el cambio más dramático de nuestra mentalidad en los últimos
dos millones de años. También exploró la idea de la Tierra como una serie de
capas. En primer lugar, está la litosfera, o la capa superficial de roca, y
entonces se desarrolla la atmósfera, luego la hidrosfera y la biosfera. Pero,
para su entendimiento, en nuestro tiempo se está añadiendo una capa más, la
Noosfera – una capa generada por el pensamiento humano-. No es posible
comprender la Tierra a menos que se tengan en cuenta estas capas. La forma en
que esto ha captado la imaginación contemporánea es el desarrollo de Internet-
que es casi como los recursos de la Noosfera.
La revista Wired elaboró un artículo sobre
Teilhard hace un tiempo que trataba este tema. Parecieron igualar el concepto
de Noosfera con Internet, sugiriendo que la visión de Teilhard fue simplemente
una precognición de la Red de redes.
Sí. Supongo que hay diversas maneras de
reducir su pensamiento y perder partes de él, y que cualquiera podría decir que
la noosfera es Internet. Pero, por supuesto, Teilhard diría que, como cualquier
otra cosa en el universo, la noosfera tiene una dimensión física y otra
espiritual.
¿Cuál es el significado de la toma de
conciencia por parte del ser humano del proceso de la evolución?
Teilhard hizo una gran analogía. Nuestro
momento de despertar como especie se parece mucho a lo que le sucede a un niño
a la edad de dos años aproximadamente. Llega un punto en que éste comienza a
tener una percepción más profunda. Teilhard afirmaba que la especie está
empezando a descubrir una profundidad en el tiempo, que el universo se abre
como un todo en las profundidades del tiempo.
También habló de la hominización, la forma
en que el pensamiento humano transforma las funciones y acciones de la Tierra.
La Tierra toma continuas decisiones y elige continuamente, es decir, existe la
llamada selección natural. Pero el ser humano ha “hominizado” este proceso de
selección natural, para bien y para mal. Por último, hemos hominizado el amor.
Él veía la fuerza de la gravedad o la forma que los animales se cuidan unos a
otros como formas del amor, y pensaba que la hominización del amor podía
enfocar esa fuerza amplificándola hacia un poder descomunal en el futuro de la
evolución terrestre.
¿Cómo ha ayudado nuestra comprensión de la
escala evolutiva del tiempo al “desarrollo del universo hacia Dios” o a la
invocación de Dios a través de la conciencia humana?
Teilhard pensaba que podía ocurrir un
cambio profundo en el ser que aprende a ver el universo como una acción divina.
La práctica espiritual, el “ver”, es necesaria para alcanzar realmente ese
cambio, para conocer lo que somos. Sólo así, podremos resonar con el universo
como un todo, como la forma exterior de nuestro propio espíritu interno.
También estaba interesado en las tradiciones espirituales. Decía que la idea
del despertar a la eternidad fue muy significativa para la historia humana,
pero no tan difícil como la toma de conciencia de la naturaleza evolutiva del
universo.
Teilhard reúne el absoluto y lo manifiesto
en una visión no dualista que parece única...
Exacto. Él dice que aún tenemos la
dificultad de nuestra tendencia a vernos dentro de las tradiciones espirituales
tradicionales. Pero, ahora, el universo es nuestro hogar, el universo ha de verse
como un todo.
Teilhard es probablemente más conocido por
su idea del “Punto Omega”. El término llegó a hacerse muy popular, pero parece
que poca gente lo entiende realmente, ¿podría explicar el concepto?
Por “Punto Omega” Teilhard entendía un
universo que se había convertido en Dios. El Punto Omega es por un lado un
momento del futuro hacia el que avanza el universo pero también es una fuerza
que actúa en el presente. No es el final de una línea, sino que es un impulso
que influye en el presente, atrayéndolo hacia él. Esta atracción era para el
pensador amor.
Por tanto, ¿que Dios se encuentre cada vez
más explícito o encarnado en las formas del universo sería un proceso?
Sí, exactamente. Para Teilhard, la esencia
de la evolución radicaría en la capacidad de los elementos que componen la
materia de dar lugar a formas concretas, un misterioso proceso originado por el
Punto Omega, y que se repetiría en todos los niveles de la materia. Todos los
miembros del universo evocan en su proceso lo divino, y van dando lugar a una
personalidad cada vez más espiritual.
¿Cuál es la importancia de la visión de
Teilhard sobre la evolución y su papel en el ser humano para nuestra actual
crisis planetaria?
En primer lugar, el pensamiento de
Teilhard sobre la evaluación nos permite comenzar a apreciar el verdadero
significado de nuestro momento. Nos resulta extremadamente difícil comprender
qué significa tomar decisiones que tendrán un impacto en los próximos diez
millones de años. Incluso si se entiende la idea, es una comprensión sólo a
nivel mental. Por eso, el estudio del pensamiento de Teilhard y su obra puede
considerarse como una práctica espiritual necesaria para comenzar a pensar al
nivel que requiere la humanidad hoy, en términos de diez millones de años, por
ejemplo.

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