Viaje Astral: la conciencia experimenta sin tu cuerpo
El hombre ha
explorado las tierras, conquistado los océanos, a surcados los cielos y ha
flotado en el espacio, pero el cuerpo no es necesario que nos acompañe en todas
nuestras conquistas, existen aventuras en las que esa máquina de carne y hueso
es un lastre para afrontar esos otros horizontes más sutiles. Desde que ese
temprano hombre comenzó a tomar conciencia de sí, percibió que existían cosas
que escapaban a sus sentidos, pero no a todos. Comenzó a reflejar esas
realidades, esas entidades de una forma tosca en una cueva, hasta que esos
entes oteaban al humano sentados en nubes desde los altos techos de las
catedrales. Nos quedamos anclados con esa visión divina y perdimos la conexión,
quedando esta como algo chamánico y primitivo, solo unos pocos etiquetados como
santos, tomaron ocasionalmente esta antiquísima forma de sentir, de
experimentar, de viajar. Dimos más importancia a lo táctil y aun hoy, seguimos
enganchados a todo lo que esté al alcance de nuestro índice.
Los viajes
astrales son la constatación de que somos algo más que carne y hueso, la prueba
de que no es necesario morir para experimentar fuera de tu cuerpo, ver mas allá
de lo que la realidad de asfalto y hormigón te ofrece, ver, sentir y probar por
ti mismo que miles de años de creencias se caen en unos instantes y para
siempre. Esta expansión de ti mismo, este desdoblamiento, te impacta y te
transforma, te deja catar la realidad, para posteriormente no empacharte nunca más
de irrealidad.
La posibilidad
de abandonar nuestro cuerpo y viajar por mundos sutiles, realidades invisibles
al ojo e interactuar con otros entes que solo aparecían en el folclore o en los
cuentos, vivir una fantasía que es mas real que la realidad cotidiana y que de
pronto es palpable y visible. Esto al caer el velo de locura, al convertirse en
una verdad que muchos (y cada vez más) experimentan, lo convierte en un objeto
de deseo. Antes no eras nadie si no cruzabas un océano al menos una vez, ahora
esta forma de viajar a con nuestros cuerpos sutiles se ha convertido incluso en
una distinción elitista. No solo podemos viajar por el mundo físico si no como
Dante en su divina comedia conocer el infierno, el purgatorio y el cielo, quizá
esas etiquetas no son correctas del todo, pero sí que nos podemos hacer una
idea de cómo vivió Dante su aventura.
Técnica para realizar el viaje astral
Existen varias
formas de facilitar esa salida del cuerpo, esto es algo que está al alcance de
todos, podemos tomar atajos a través de hierbas chamánicas u hongos, forma que
no recomiendo, ya que estos atajos pueden ser traumáticos si no hemos sido
asesorados previamente de forma correcta o nuestra toma de conciencia se
encuentra muy temprana o inexistente, en el peor de los casos. Las otras más
difíciles son a través de técnicas de meditación o relajación. La mas común y
extendida, es a través de la relajación en nuestro dormitorio. Tendidos en la
cama, aprendemos a dejarnos ir, a través de diversas técnicas que están al
alcance de todos y que tienen resultados más que asegurados en su mayoría, a
las pocas semanas del inicio de este ejercicio.
Antes de
quedarte con la que mejor se adapte a ti, es mejor haber ido desechando
nuestras creencias, haber hecho una toma seria de conciencia y lo más
importante, habernos desecho de todos nuestros miedos. El miedo a la muerte, a
perder el control, a quedar atrapados… son algunos de esos temores que pueden
hacer de esta experiencia una pesadilla, es por ello, que no debemos buscar
esta experiencia, sin tener la cabeza muy bien amueblada. Una vez hemos dado
con la técnica que se adapta a nosotros, nos dejamos ir, porque en esto cada
maestro tiene su libro y cada uno termina encontrando la forma que mejor se
adecua a sí mismo.
Es común
frustrarse al principio, la primera vez es la más costosa, debemos procurar no
forzarlo, tratar que vaya surgiendo poco a poco, para que el desenlace sea el
deseado. Una postura correcta facilita mucho las cosas, tendidos boca arriba,
en un entorno oscuro y en silencio, mantener una respiración relajada y poco
profunda, cerrar los ojos y perder la mirada, es lo ideal. Relajarnos, crear un
pequeño mantra mental (puede ser cualquier cosa, un nombre, un sonido
recurrente y repetitivo, un murmullo) para facilitar la concentración mental y
que el cuerpo se separe de su conciencia. A los pocos minutos comenzaremos como
nuestro cuerpo descansa o duerme, pero nuestra mente no y un poco más tarde
empezaremos a percibir una vibración, es importante continuar relajados, ya que
estamos en un punto fronterizo, si nos dejamos ir, en poco tiempo habremos
logrado separar nuestra conciencia de nuestro cuerpo y podremos observarnos
tendidos y nuestra conciencia libre.
Puede ser que en
ese punto fronterizo en el que nuestra conciencia se está separando de nuestro
cuerpo, nos entren algunos temores, es importante deshacernos de ellos, ya que
podríamos provocarnos una breve parálisis y asustarnos aún más, también puede
que tengas la sensación en esos instantes como, que te agarran y tiran de ti,
es solo una sensación, nada te va a pasar y nada debes temer. Esto
evidentemente es solo para aquellos que nunca lo han intentado y desean vivir
esta experiencia, todos aquellos que ya lo practican saben todo esto y más aun, cada
uno lo percibe a su modo y tras las primeras veces todo esto pasa a un segundo
plano.
Una vez que
vamos avanzando en la técnica, iremos haciendo nuestros progresos, lo normal es
que avances poco a poco, paso a paso, es verdad que existen personas que en muy
poco tiempo logran resultados, pero todo es relativo, ya que nuestra realidad
del día a día, los problemas causados por el trabajo o por la falta del el, por
la familia, por el estrés en general, sean tu ancla y tu mayor dificultad para
dejarte ir, porque no es más que eso dejarte ir, ¿el modo? El que desees, por
ejemplo existe también la técnica del Dr. Monroe, donde a través de ondas sónicas,
logran provocar que tengas estas experiencias, está en concreto la he probado y
no han sido efectivas, en mi caso particular, se de personas que lo logran, yo
no, quizá por la incomodidad (para mi) de usar auriculares.
Según vayamos
haciendo progresos, llegaremos a esa frontera en la que se produce la
separación de nuestro cuerpo y nuestra conciencia (llámalo como quieras). Habrá
veces en las que seamos conscientes de ese momento y que cuando creamos estar a
punto de salir, de pronto, vuelvas a ti y pierdas la concentración, es normal,
como decía antes, hay factores externos que influyen y que evitan que tengamos
éxito (dormir acompañados es uno de ellos) que estemos cansados y nos durmamos
o que realicemos la prueba con algún problema inconsciente. Una vez lo
logremos, es esencial que aprovechemos esas primeras veces en aprender a
desenvolvernos en ese entorno, observar, experimentar y conocer. Nos moveremos
por entornos conocidos y seguros para nosotros, nuestro cuarto, nuestra casa y
poco a poco ir saliendo e ir alejándonos de allí, no podemos pretender en esas
primeras veces salir al astral o viajar por todo el planeta como si nada,
probablemente ni te dejen.
No debemos
olvidar que no estamos solos y que a pesar de estar supervisados por nuestros
guías, es posible que te encuentres con cosas que no deseas, es por ello que
vayas poco a poco y despacito. Una vez empieces a tomar confianza en ti mismo y
en tus posibilidades, dentro de la experiencia, es entonces cuando empezaras a
estar preparado para afrontar nuevos horizontes. Es muy probable que las
primeras veces que te aventures ahí fuera, las primeras entidades con las que
te cruces sean fallecidos, algunos incluso conocidos (familia, vecinos, amigos,
ya sabes…) puedes quedarte y escucharles, tratar de ayudarles si quieres, eso
depende de ti.
Según el nivel de sus conciencias, puede que también te
faciliten información que pueda serte útil, tras esto, iras conociendo otras
entidades, más evolucionadas conciencialmente o incluso involucionadas, existen
entes regresivos que te pueden hacer pasar un mal rato, si te dejas. Viajaras
al astral y allí encontraras un mundo de posibilidades y de poder creativo,
pero que no está exento de experiencias negativas (no pretendo meter miedo),
según vayas avanzando podrás ir más lejos, viajar fuera del planeta, de la
galaxia e incluso del universo, conocer extraterrestres e ultraterrestres, no
hay límites, solo está tu capacidad para asimilar y tu conciencia, porque la
conciencia tiene la voluntad como medio y esa voluntad es tu mejor herramienta
a la hora de explorar, no existen barreras para la conciencia y esta puede
viajar donde lo desee. Existen cantidad de experiencias de todo tipo y a cual más
increíble a las que puedes acceder en la red de forma fácil para asesorarte,
incluso existen auténticos profesionales en estas experiencias, pero yo,
recomiendo el paquete básico y de ahí que cada uno vaya eligiendo y vaya
explorando sus límites.
Espero que si lo
intentas y tienes éxito compartas tus experiencias a aquellos que necesiten más de un punto de
vista, a la hora de emprender estos viajes.



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